Opinión “El libro negro del emprendedor” de Fernando Trías de Bes

En los últimos años he tenido mucho interés hacia todo lo relacionado con emprendedores y temas empresariales (tanto que me decidí a dejar mi trabajo por un proyecto empresarial y que me fue así asi… ) Antes de lanzarme a emprender, leí varios blogs, artículos y libros relacionados con este tema. Todos ellos motivaban a ser tu propio jefe, generar un cambio, salir de tu zona de confort, vivir tu sueño y ser dueño de tu destino. Osea, te animan a lanzarte a algo que realmente es más duro de lo que parece.

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Fue entonces cuando cayó en mis manos el “Libro negro del emprendedor” de Fernando Trías de Bes publicado a través de la editorial Empresa Activa (editorial especializada en temas empresariales, que te recomiendo echar un ojo si te interesan todo este tipo de temas). Yo ya tenía experiencia en temas de emprendimiento por mi participación como co-organizadora en eventos para emprendedores y muchos temas de lo que trata este libro no me pillaron por sorpresa porque ya había escuchado historias sobre las dificultades que te encuentras por el camino cuando intentas “ser el dueño de tu destino”.

En resumen, este libro es un advertencia si estás pensando en montarte un negocio. La idea principal de este es que si lo lees y aún así estás dispuesto a seguir adelante, entonces emprende. Por lo que no esperes encontrarte frases de motivación, porque en este caso es todo lo contrario.

Fernando Trías cuenta en este libro lo que no hacen aquellos que te motivan a lanzarte a emprender. Además de contarte todos los problemas que te encontrarás por el camino a la hora de emprender como: la relación con los socios, el sector a que te dedicarás, si tienes madera para soportar la ausencia de ingresos, el exceso de horas que tendrás que dedicarle (nada de 8 horas diarias, si no que prácticamente todo el día estarás pensando en el trabajo) también te ayuda a analizar si estás tomando el camino correcto ya que no todo el mundo está hecho para emprender.

Este libro es bastante ágil de leer y te pone los pies sobre la tierra si estás planteándote montar tu propio negocio. Por lo que si estás pensando en emprender. Invierte tu tiempo en leerte este libro.

En mi caso, me leí el libro y aún así decidí lanzarme. Me veía capaz de superar todo aquello que me advertía el libro y que el autor, exageraba. Pues tras centrarme en mi proyecto empresarial me di cuenta de que había caído en más de uno de los errores que caen la mayoría de los emprendedores y que creía que sería totalmente capaz de gestionar (y lo hice a medias). Por lo que considero que este libro no puede faltar en tu estantería. 

Si quieres leerte este libro, puedes comprarlo aquí

 

Marketing sensorial. Caso Dunkin’ Donuts

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La sociedad está sometida a un continuo proceso de cambio, y las redes sociales e internet hacen que este cambio sea cada vez más rápido. La gente se acostumbra con facilidad a las novedades y parece que la publicidad online cada vez tenga menos impacto a no ser que se sea muy creativo y se llegue al coranzoncito del consumidor (también conocido como Marketing emocional).

Navegando por internet, me he topado con este blog que dedica un post a lo que a mi parecer es el futuro del marketing y la publicidad. Y es el marketing sensorial.

Dunkin’ Donuts tenía una problema, y es que sus clientes coreanos no lo consideraban una cafetería si no una tienda de bollos, para competir y conseguir más clientes decidieron cambiar la percepción que tenían los consumidores sobre su tienda y lo que hicieron fue combinar publicidad en la radio la cadena y colocar unos ambientadores que pulverizaban una aroma a café cuando se escuchaba el anuncio.

Resultado: un aumento de las visita de un 16% lo que ha supuesto un aumento de las ventas de un 29%. No sólo eso, si no que se ha cambiado la percepción de los coreanos y ya consideran la cadena un lugar para tomar café.

Caso Foster’s Hollywood: la aclaración del cheque gorrón

La gran cadena de comida americana Foster’s Hollywood, conocida por ser un restaurante de comida abundante y a partir de la primera bebida rellena gratis, cometió la semana pasado un error del cual reaccionaron adecuadamente.

Tiene una promoción por facebook llamada el cheque gorrón el cual es una oferta 2×1 para cenar en alguno de estos restaurantes. Tal y como lo digo, “algunos”. Hay una lista en la página web de algunos de los restaurantes a los que se han acogido a esta promoción, y como no, los clientes de esas zonas se sienten discriminados por no poder disfrutar de esa oferta. Tanto que han creado hasta un grupo de facebook pidiendo esta promoción en las comunidades que no las tienen.

Pero este no es el tema a tratar. Se entiende que este tipo de promociones no estén en ciertos restaurantes debido a que son los  mismos restaurantes de cada zona las que escogen si se unen o no.  Mientras en la página de fans lo comuniquen con el tono adecuado, se está llevando una acción correcta de marketing a pesar de que sigan insistiendo los consumidores.

El error que cometieron fue el hecho de enviar el siguiente mensaje el pasado martes:

Y los fans se hicieron escuchar, algunos por desconfianza y otros porque al acudir al restaurante se encontraron con que aquella oferta no era válida.

Unas 3 horas después del mensaje de la promoción en festivo, enviaron otro aclarando cuáles se acogían a esta oferta en día festivo.  Como no, los usuarios se sintieron molestos debido a la falta de información en el primer mensaje, que a pesar de ser una información no completa, la consideraron como una tomadura de pelo.  A pesar de la situación, el CM del cheque gorrón actúo lo mejor posible.

A pesar del enfado generalizado, el hecho de enviar una aclaración lo más pronto posible  ha sido un punto a su favor. Son ese tipo de acciones las que provocan un revuelo leve que tarde o temprano se acaba perdonando y olvidando, ya que el daño producido ha sido contrarrestado con la solución equivalente. Algo similar (no a tanto nivel) es  lo que sucedió con Donetes y su claim publicitario,  en el que nos mostraron un claro ejemplo de cómo actuar ante una situación de crisis evitando así, un mal que podría haber acabado en el cajón del “no hay que hacer” junto al caso Nestlé.